Free Web Hosting Provider - Web Hosting - E-commerce - High Speed Internet - Free Web Page
Search the Web

http://www.aprenderjugando.s5.com

Página principal ¿Qué es Jugar? La importancia del juego Aprender Jugando Juguetes para cada edad

Mientras Juega Aprende

Mamá y Papá,
SUS PRIMEROS "JUGUETES"

Ya en la sala de partos se produce un amor a primera vista. Madre e hijo se miran, sonríen e intercambian caricias.
Después, sigue la toma del pecho, otro momento mágico de intimidad y conocimiento recíproco.

J La comunicación entre madre e hijo se produce através de diversos canales sensoriales: vista, oído y tacto. Y también del olfato y del gusto, pues el niño reconoce a su madre por el aroma de su piel y el sabor inconfundible de su leche. Ambos de dejan envolver por una "danza comunicativa", hecha de miradas, risas y gorjeos, lo que convierte a la madre en el primer "Juego" del recién nacido.
J Dese hace algún tiempo, también los padres han descubierto el placer de la ternura y de los mimos prodigados al los recién nacidos. Gracias a estos valiosos intercambios, el pequeño aprende a reconocer enseguida a su padre por la manera de jugar con él.
Y esto también vale para los restantes familiares. Al jugar con ellos, el niño no sólo establece contacto con el ambiente, sino que toma conciencia de la personalidad de quienes lo rodean y aprende a reconocerlos por la forma de mirarlos, por su voz y por su tacto.


Por qué es indispensable YA DESDE EL PRIMER AÑO
Jugar además de ser indispensable, forma parte del ADN del pequeño.
J El niño aprende a conocer las distintas partes de su cuerpo (manos, pies, etc.) con el juego.
Através del mismo, explora las cosas que lo rodean, realizan sus primeros experimentos de "física" (tira objetos al suelo, intenta atrapar los rayos del sol, etc.) y se divierte escuchando sus propios gorjeos (la-la, da-da). Poco a poco, toma conciencia de sí mismo y del mundo que lo rodea.
J A su vez, viéndolo jugar, los padres pueden conocer mejor a su hijo, descubrir como piensa, qué cosas llaman su atención, cuándo se impacientan y qué se "inventa" para vencer una dificultad o superar un obstáculo.
El juego también abre una ventana para observar sus sentimientos y puede revelar sus posibles angustias o problemas emotivos. Esto sin contar con el aspecto terapéutico, pues a través del juego el pequeño puede expresar perfectamente sus más secretos conflictos y exorcizarlos en clave fantástica.
J Cuando ya pueda permanecer en compañía de otros niños, el juego le ofrece la oportunidad de compararse con los demás y desarrollar sus dotes sociales, experimentando una entera gama de nuevos e importantes sentimientos: paciencia, generosidad,lealtad, competitividad, rivalidad, amistad y solidaridad. Mientras juegan juntos, los niños aúnan sus actitudes, curiosidades e incluso fantasías. Y ésta es la razón de que permaneciendo en grupo se sientan inclinados a desarrollar juegos cada vez más complejos. Estas experiencias también son valiosas porque los ayuda a adquirir seguridad y a crearse una buena imagen de sí mismos.

Los mayores pueden ayudar
PERMANECIENDO APARTADOS

Los niños necesitan jugar, y los mayores deben comprender y respetar esta necesidad sin interferir.
J Los padres deben favorecer las oportunidades recreativas de su hijo, procurando no entrometerse de una manera excesiva. Es en ocasiones, cuando los niños ponen de manifiesto su personalidad y aprenden conceptos nuevos y a comunicarse con los demás.
Podría muy bien decirse que en su "estilo" de juego, único para cada niño, se reflejan la propia identidad y la manera y la manera de relacionarse con los otros.

J Cuando está a punto de finalizar el tiempo dedicado al juego, es mejor que el adulto advierta al niño con algo de anticipación, con el fin de darle tiempo a concluir lo que estaba haciendo, pues cada juego tiene su peculiar desarrollo lógico e implica una participación emotiva, que puede dar lugar a una frustración si se interrumpe a la mitad. Respetar el espacio recreativo de los hijos constituye también una buena estrategia para obtener su colaboración en otros momentos cruciales del día, como por ejemplo el cambio de pañales, el baño y la hora de comer o de acostarse.
J Los mayores sólo deberán intervenir para enseñar la forma correcta de manejar un juguete en el caso de que sea estrictamente necesario, pero sin forzar al niño, ya que lo mejor del juego, más que su "repetición", son los descubrimientos, que debe efectuar por sí mismo, de acuerdo con su edad y destreza.


Diseño Martín Ignacio Cincunegui              General Lamadrid          Buenos Aires           Argentina
                       
Ultima actualización